viernes, 27 de marzo de 2009
Una hora de apagón tecnológico contra el cambio climático
El artículo de El Mundo, describe cómo será la que se ha llamado "la mayor campaña en defensa del medio ambiente de la historia", con una participación prevista de 1.200 millones de personas.
En España se han sumado, de momento, más de ochenta ciudades al apagón simbólico que pretende luchar contra el cambio climático. Los ayuntamientos se han comprometido a apagar sus luminosos mañana sábado de 20:30 a 21:30, así como las principales empresas (telefónica, BBVA, Caja Madrid, Coca Cola, Canon, Inditex, Leroy Merlin, la cadena hotelera PARADORES, etc.) y los principales monumentos (Alhambra, el museo Guggenheim, la Sagrada Familia, la Cibeles, el Acueducto de Segovia, o la Giralda, entre muchos otros). Millones de hogares participarán también en este acto simbólico apagando todas las luces que no sean completamente necesarias. También se celebrarán actividades callejeras de la mano de artistas como: Alejandro Sanz, Goya Toledo, Miguel Bosé, Sergio Dalma y José Coronado.
Desde el 2007 ya se habían realizado este tipo de protestas pero no con tal éxito de participación. El primer año sólo se sumó Australia, el segundo 35 países, y este año van ya por 84 países, por lo que el calibre de la propuesta a sufrido una modificación muy importante, y esperemos que, por lo tanto, la repercusión se vea también multiplicada.
Las TIC como solución de la crisis
En los artículos publicados en techweek.es y en idg.es, se habla sobre la opción de las tecnologías de la información y de la comunicación como base para el cambio de la situación actual.
Las TIC tienen unos límites económicos muy importantes, es decir, sin dinero es imposible desarrollar las tecnologías y conseguir avanzar. Sin embargo, en la situación de crisis global que estamos teniendo, son muchos los que apuestan por las tecnologías como salvación de esta situación. Paradójicamente, se apuesta por un cambio en función de las TIC, se dice que la mejor solución es depositar la confianza en el soporte tecnológico, sobre el que ha de desarrollarse el cambio. Según Ibermática, invertir en TIC es la mejor opción para superar la crisis.
En este caso, aunque los límites de las tecnologías están presentes, se quedan a un lado para dar paso a su aspecto más positivo, a su poder para desarrollar el mundo y optimizar operaciones. Esto forma un círculo en el que es complicado entrar, ya que, los países que más han podido invertir hasta ahora en TIC son los más ricos y, a su vez, en la situación actual, se considera que tienen más posibilidad de salir de la crisis los que más desarrollados tecnológicamente estén lo que hace que los países que hasta ahora no estaban en la puntera económicamente hablando tendrán más dificultades para entrar en el “círculo” de los países que progresen.
Si tenemos en cuenta las TIC como catalizador del crecimiento en la crisis global, vemos que España, en el ránking del Foro Económico mundial (WEF) ocupa el lugar 34. Se queda a las puertas del aprobado con una puntuación de 4,5. Esto pone a España en una situación crítica.
¿Debemos hacer un esfuerzo aún mayor e invertir más en las TIC? ¿Será eso lo que nos ayude a salir de la crisis?
viernes, 20 de marzo de 2009
Las tecnologías y el Tercer Mundo
Desde que llegó el sistema en septiembre del 2004, tres ordenadores han estado conectados mediante paneles solares. Una vez al día, pasa un hombre con una moto que tiene un Wi-Fi conectado, entonces los ordenadores de la escuela pueden volcar el correo electrónico entrante y el saliente lo almacena en un dispositivo que luego, al llegar a la capital de la provincia, Bang Lung, se hace el intercambio de e-mails con el mundo exterior.
Es un ejemplo muy ilustrativo de cómo el Tercer Mundo intenta conectarse a las tecnologías del mundo occidental. Pero también demuestra, si nos paramos a comparar la situación de un sitio y otro, que el Tercer Mundo está muy por detrás de los países más avanzados en cuestiones de tecnologías y que tenemos muchísimo camino por recorrer ya que ellos también merecen disponer de medios para comunicarse.

